La Asamblea Abierta del barrio de Los Lirios del Iregua presenta en el registro del Ayuntamiento de Logroño 1339 firmas solicitando la construcción de un colegio público

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La discriminación sufrida por los niños de 3 años del barrio a la hora de escolarizarse que, recordemos, sólo podrían acceder en igualdad de condiciones a 9 de los 24 colegios públicos de la oferta educativa del Gobierno de La Rioja (para la llamada «zona única» de Logroño, Villamediana de Iregua y Lardero), visibilizó un problema de discriminación dotacional y desatención que ha movilizado a buena parte del barrio logroñés.

Mientras se resuelve el recurso de alzada que podría agredir por segunda vez los derechos de los niños del barrio, los vecinos de Los Lirios siguen reclamando al Gobierno de La Rioja que repare el caso de discriminación que han padecido con el reparto arbitrario y contradictorio de puntos de «zona» en una «zona única» y que, de facto, les ha condenado a la diáspora por distintos centros de la ciudad. La Asamblea Abierta de Los Lirios del Iregua ha seguido realizando diversas acciones de reivindicación y visibilización de las problemáticas del barrio. Desde la colocación de pancartas en las ventanas y balcones, a recoger firmas vía web y vía presencial.

De las xxxx firmas, 598 se han recogido gracias a la campaña web https://www.change.org/p/no-a-la-discriminaci%C3%B3n-dotacional-del-barrio-los-lirios-de-logro%C3%B1o?just_created=true y 741 de manera tradicional, sobre papel. 

Si la población censada en Los Lirios es de 2133 personas, las 1339 firmas recogidas suponen un 62,8 % de habitantes reclamando los servicios públicos que la Administración les sigue escamoteando.
 

Cabría recordar algunos datos estadísticos del barrio que recientemente el Partido Riojano sacó a la luz: 


  • Las previsiones de construcción residencial en el barrio se han ejecutado en su práctica totalidad. El número máximo de viviendas previstas por el plan parcial que ordena el barrio es de 1.325, de las que ya se han construido 1.154 y están en construcción 48, lo que representa el 90,72% del total.

 

  • Sin embargo, en el mismo plazo, ninguno de los equipamientos públicos previstos se ha ejecutado y, ni siquiera, se ha realizado el proyecto técnico. Incluso, la cesión de la parcela escolar, que se propuso realizar por este Ayuntamiento en 2.010 reconociendo la necesidad de construir un colegio en el barrio, fue rechazada por el Gobierno de La Rioja.

 

  • Tampoco se han ejecutado las infraestructuras de conexión peatonal para salvar con seguridad el cruce de la carretera de circunvalación.

 

  • Esta falta de cumplimiento de las Administraciones Públicas, responsables de dotar al barrio de los servicios, equipamientos e infraestructuras necesarios, puede ser una de las razones por las que el porcentaje de viviendas desocupadas sea del 23,40%. Si comparamos esta tasa con barrios similares como El Arco (construido en las mismas fechas) o La Estrella y que sí disponen de equipamiento escolar, resulta ser 5 puntos mayor, ya que en los mencionados barrios está en torno al 18%.

 

  • La población actual censada en el barrio es de 2.133 personas, en su mayoría constituida por familias jóvenes, suficiente por sí misma para acreditar la necesidad de construir y poner en funcionamiento un centro escolar. Sin olvidar que la población residente total podría alcanzar sin dificultad las 3.000 personas, con las viviendas ya construidas, en el caso de que se ejecutaran los equipamientos públicos previstos.

 

  • El centro comercial “Berceo” está en plena actividad, con unos 900 trabajadores. De existir un colegio público en funcionamiento, sería un recurso muy interesante para las familias en las que alguno de sus miembros trabaje en dicho centro comercial. Sin ser este un dato decisivo, no es menos cierto que apoya la necesidad de la construcción del colegio.

 

  • En el mismo sentido que el punto anterior, el barrio se sitúa junto a los polígonos industriales Portalada I y Portalada II, estando la parcela escolar ubicada en el recorrido de acceso a los mismos.

 

Como ya se ha explicado, la realidad en el momento actual es que el barrio casi ha completado su construcción residencial y, sin embargo, aún no se han iniciado los trámites para la construcción del colegio que le corresponde.

 

Y eso a pesar de que en los últimos años las necesidades específicas de escolarización de niños en el barrio se justifica por sí sola ya que han sido 51 los niños que no han podido escolarizarse en el curso 2014-2015 y los 47 los que no podrán hacerlo el curso 2015-2016.

 

Dadas las características familiares y edad de los residentes, las peticiones  de escolarización como mínimo se mantendrán en los próximos años, con una natural tendencia al crecimiento a medida de que se ocupen las viviendas aún vacías, para lo cual será decisiva la puesta en marcha del centro escolar.

 

Estas cifras garantizarían la gradual y  posteriormente plena ocupación de un colegio con dos líneas de educación infantil y primaria.

 

Por último, no se puede dejar de mencionar la situación de precariedad y de discriminación que sufren las familias del barrio con hijos en edad escolar, al carecer de un centro de referencia en el que la valoración de la zona de residencia les equipare con las opciones de otros vecinos. Si tomamos los datos de la última escolarización observamos que, de 47 niños, 18 van al colegio Obispo Blanco Nájera, 10 a centros concertados y 19 a otros centros, provocando una enorme dispersión en la escolarización de estos niños.

 
La construcción de un colegio público de educación infantil y primaria en el barrio de “Los Lirios” es una necesidad de primer orden para las familias que allí viven y se justifica por razones objetivas de índole educativa, demográfica, social, urbanística y de la igualdad de derechos y del cumplimiento de las obligaciones de la administración respecto de los ciudadanos.

 

La cuestión social

 

Los equipamientos públicos y, en concreto, los centros escolares en un barrio periférico, son elementos esenciales, no sólo para la formación y el desarrollo personal de los niños (que es la clave), sino también en la vertebración de la vida diaria, de la cohesión social y de la relación de la población que los habita. Así mismo, son dinamizadores para la aparición de servicios complementarios, del comercio, de otras actividades económicas y sociales y de las relaciones interpersonales.

 

Un barrio sin los equipamientos esenciales corre el riesgo de convertirse en un barrio dormitorio, algo que en ningún caso se puede consentir en una ciudad como Logroño. Y eso es lo que en este momento puede ocurrir en “Los Lirios”, si el arraigo escolar de la población infantil se realiza, obligatoriamente, fuera del barrio.

 

 

 

 

 


 

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